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Crea ahora tu curso en línea y conviértete en un “Edupreneur”

¿Qué es un edupreneur?

Actualmente para nadie es un misterio que, debido a la pandemia y el confinamiento, la forma de trabajar de muchas personas está cambiando. Por desgracia, este cambio que ha sido tan positivo para el mundo digital, ha incluido el cierre de muchos negocios físicos, los cuales se han visto forzados a digitalizarse, reinventarse, o morir en el intento.

Dentro de esta reinvención, muchas personas han estado buscando formas de monetizar sus conocimientos, experiencia y habilidades. En estos últimos meses la educación en línea ha tomado un lugar de privilegio. Existe, en efecto, un nombre en particular para denominar a estos emprendedores educativos: “edupreneur”, término que en inglés es el resultado de la suma de Educación + Emprendedor (education + entrepreneur). Los Edupreneurs, que traducido al español sería algo así como “Eduemprendedores”, conocen la trascendencia de su rol en esta nueva normalidad; la construyen día a día educando a la audiencia, brindando conocimientos de un tema en específico o ayudándole a desarrollar una habilidad en particular.

¿Por qué debería crear un curso en línea?

Simple: es rentable, atractivo, entretenido y te permite vivir la gratificante experiencia de saber que estás ayudando a otros a crecer y perfeccionarse en aquello en lo que tú eres bueno, en tu área de expertise. Tú mismo eres una fuente de recursos inagotables.

Dale un vistazo a estas ocho razones que te entrego acá, y mira lo fácil que puede ser crear, vender y comenzar ya tu propio curso online para convertirte en un edupreneur.

1.- Sólo necesitas tus conocimientos

Tal cual. No necesitas certificados especiales o credenciales de nada para crear un curso. Lo que sí necesitas es conocer muy bien tu área, saber muy bien de lo que estás hablando, algo que sólo podrás conseguir en base a tu experiencia y a tus conocimientos. Te sugiero de todos modos darle un propósito a la creación de tu curso, así podrás estar seguro de que vas a estar entregando un valor agregado con tu producto.

2.- La competencia se está llevando a tus clientes

Puede que estés conciente de este detalle o puede que no, pero en este exacto momento hay muchísima gente buscando aprender “justamente eso” en lo que tú eres un experto. Si no te apuras en crear tus propias formaciones, tus competidores —que obviamente es gente de tu misma área—, muy probablemente ya estén monetizando sus propios conocimientos y, al mismo tiempo, fidelizando a una audiencia que podría haber sido tuya.

¿Realmente tienes ganas de entregarle tan preciado tesoro a tu competencia? Considera que tus mismos clientes, aquellos que permanecen consumiendo el servicio o producto que actualmente tú les brindas, estarán muy probablemente interesados en aprender más sobre el área, y ¡ups! están buscando algo que tú no estás ofreciendo.

3.- Lo creas una vez, lo vendes quinientas…

Sean envasados, grabados o en vivo, una de las cosas excelentes de los cursos online es que estarás creando algo que podrás vender muchas veces. Ya has creado tu contenido y ya has organizado tu temario; incluso si es un curso por video llamada, el núcleo de tu producto ya está hecho.

Puede que decidas impartir tu curso una determinada cantidad de veces al año, con un número limitado de inscripciones, o quizá quieras mantener tu curso permanentemente abierto y que sea tu alumno quien decida su propio horario formativo. No importa cómo decidas ofrecerlo: es tuyo y puedes venderlo cuando quieras o cuando lo estimes conveniente.

4.– Te ubica en un lugar de autoridad de tu área

Esto no me voy a cansar de repetirlo: es como escribir un libro. Crear y vender un curso online te posiciona como un experto y referente de tu área. Pasas de ser un profesional destacado a un formador, una autoridad, alguien que enseña a otros cómo se hace el trabajo. Es decir, alguien que tiene mucha experiencia y conocimientos en su campo. Piensa en esto como usuario: “por algo está enseñando a otros, ¿no?”.

5.- Obtienes publicidad para tu negocio

Al posicionarte como autoridad en tu área llamas la atención. Ningún referente de sea cual sea su campo pasa desapercibido para otros. Es esta misma autoridad la que aprovecharás para promocionar no sólo tus cursos, sino otras áreas de tu negocio, ya sea a través de colaboraciones en blogs temáticos, info noticias, podcasts, videos, etc. ¿Te imaginas participando en un streaming como “invitado estrella”?

6.- Independencia geográfica

Esto es libertad para trabajar cuando quieras y desde donde quieras. Tu academia online básicamente estará alojada en tu laptop, por lo que puedes llevarla a cualquier lugar que desees, incluso si tus clases son a través de video llamada.

7.- Sin gastos en materiales

A diferencia de una academia física, una formación virtual no precisa de imprimir 50 copias de una guía de ejercicios, ni incurrir en gastos de material para tus alumnos. Todo se maneja en línea, toda gestión, interacción educativa, administrativa y comercial, como por ejemplo la publicidad y promoción, es completamente virtual.

8.- Interesante ingreso complementario

No sólo podrás disfrutar de las ventas que tu emprendimiento genere de forma directa, sino que también podrás generar contenido en formato curso para complementar y darle un valor agregado y diferencial a tu producto. Imagina que eres distribuidor de máquinas de coser: perfectamente puedes añadirle a tu producto un curso para aprender a utilizar a fondo y sacarle el máximo provecho a dicha máquina. Y así con cualquier producto o servicio.

No importa la forma en que decidas incluir tu curso como complemento de tu producto, al hacerlo puedes ofrecer un importante elemento de diferenciación y valor frente tu competencia.

Como hemos visto en varios artículos ya, la creación de cursos online se ha convertido en una interesante y muy importante fuente de nuevos ingresos. En estos días extraños que nos ha tocado vivir, donde de un día a otro fuimos “lanzados” y, en algunos casos, un poco obligados a digitalizar nuestros negocios y costumbres, es complejo incluso para las grandes compañías permitirse lujos como depender de una única entrada de recursos. ¡Ni hablar si ésta pasa por una interacción persona a persona con el cliente! Los cursos online son una gran fuente de ingresos, a prueba de pandemias. Utiliza todas esas habilidades, todos esos conocimientos y monetízalos. Tu experiencia es un bien valioso para otras personas. Así es que ya puedes comenzar a pensar en cómo se va a llamar tu próxima movida emprendedora que te convertirá en un “edupreneur”: tu propio curso online.