10 Razones por las que el Inbound Marketing funciona: Parte 1

Ya se nos va marzo. Increíble cómo vuela el tiempo cuando se pasa bien (¿?)…

¿Recuerdas que estábamos hablando de Inbound Marketing y sus estrategias? Bien, vamos a darle otra vuelta de tuerca pero esta vez desde la perspectiva netamente de los beneficios.

Al comparar el Inbound Marketing con los métodos tradicionales, la estrategia inbound los supera siempre en términos de resultados. Se encuentra en el extremo opuesto del espectro de estrategias de marketing convencionales porque, si bien los métodos tradicionales llegan de alguna u otra manera a un público muy masivo, no están orientados a una audiencia específica, y por lo tanto se pierde mucho tiempo y dinero al dirigir una campaña de marketing generalista.

El Inbound Marketing, aunque también utiliza herramientas masivas de difusión como, por ejemplo, la optimización en motores de búsqueda (a.k.a. SEO), marketing de contenido y Redes Sociales, tiene un objetivo más específico en términos de audiencia. Recordemos que uno de los objetivos del inbound es atraer tráfico orgánico hacia nuestras webs.

Hay muchas ventajas al “inboundizar” nuestro negocio (ese verbo me lo he inventado en el artículo anterior). Vamos a ver algunos de estos beneficios:

1 – Alcanza al cliente que deseas tener

El Inbound Marketing está hecho para llegar a las personas que están realmente interesadas en tus productos o servicios. Si generas contenido pensando siempre en dirigirte a tu público objetivo, los visitantes interesados en dichos temas llegarán en forma natural. Y si bien es cierto que no todas estas personas tienen, al menos por el momento, la intención de comprar lo que ofreces, sino que están más bien buscando información y nada más, aun así el porcentaje de futuros clientes es inmensamente mayor gracias al contenido generado especialmente pensando en ellos.

Adicionalmente, los clientes que llegan a tu web a través de cualquier canal en el cual estés trabajando contenidos para tus productos o servicios, van a recorrer tu web; al menos irán a la sección de productos o servicios y muchos de ellos querrán saber de valores. Por tanto, si alguno de estos potenciales clientes se pone en contacto contigo, debes saber que éste ya se encuentra familiarizado con tu oferta y que tiene interés en trabajar junto a ti.

2 – Lleva tráfico orgánico a tu web

Dos de los aspectos claves en cualquier estrategia de Inbound Marketing son el SEO y el Marketing de Contenidos (atento que se viene pronto un artículo sobre esto último). 

Esta explosiva combinación da como resultado tráfico orgánico calificado a tu web, uno de los  ingredientes claves de tu receta para convertir visitas en clientes.

El contenido informativo y de calidad de tu web deberán estar optimizados con palabras claves o keywords que resulten un imán para tus clientes.

Mientras más contenido de calidad generes, más crecerán las oportunidades de subir en los buscadores gracias al SEO. Un detalle importante para resaltar acá: Google, por ejemplo, clasifica individualmente las páginas, no el sitio completo. El contenido que produzcas es, entonces, lo que te permitirá ubicarte en los primeros lugares de los motores de búsqueda y lograr más tráfico.

Mientras mejor sea tu estrategia inbound, tendrás mayores posibilidades de alcanzar un importante nivel de tráfico en tu web, y más potenciales clientes estarán dispuestos a contactarte.

3 – Permite a los clientes llegar a ti bajo sus propios términos

Seamos sinceros, nivel “brutalmente honestos”: ¿A quién le agradan los avisos cuando estás viendo un video de tu mayor interés? Encima con temas que NADA tienen que ver con lo que estás viendo. En lo personal, me ha pasado que al entrar en un video de un muy excelente canal argentino de Física, me aparecen hasta lo insufrible avisos de cierta aplicación de autos de alquiler, o de otra aplicación muy conocida de delivery de comida… ¿Qué se supone que debo hacer? ¿Dejar todo lo que estoy haciendo y ponerles atención? Eso no sucederá. No veo la hora que terminen (para peor ya casi ninguno trae la opción de saltarse el anuncio xD).

Con el Inbound Marketing esto no sucede: nunca interrumpes a tus potenciales clientes porque son ellos quienes llegan a ti y tú estratégicamente has elegido dónde poner tus anuncios. Además, has generado contenido de valor que aparece en las búsquedas de tus prospectos, de modo que, cuando necesiten algún producto o servicio que tú ofreces, llegarán a tu web gracias a su propia investigación y la interacción con tu negocio será algo natural. Tienen todo el tiempo del mundo para permanecer en tu página web y conocer tu oferta.

¿Vas viendo ya la diferencia? El futuro cliente puede tomar decisiones informadas sin tener que ser convencido de nada. He escuchado a varios profesionales del marketing, inbound y outbound, considerar a la publicidad pagada como la estrategia de marketing más masiva y a la vez más sobrevalorada.

4 – Construye relaciones de negocios

A ver, muchísimas, quizá la mayoría de las empresas tradicionales, usan estrategias de marketing con el único objetivo de generar ventas. Hasta “ventas” estamos de acuerdo, de otro modo no sé qué estamos haciendo todos aquí. Y si bien vender es un objetivo más que importante para cualquier negocio, no es el único ni es el más importante. Con el Inbound Marketing puedes construir relaciones con tus clientes que van más allá del “tú me compras, yo te vendo”: estableces redes profesionales; es a ti a quien acuden cuando necesitan algo de tu área.

En lugar de sólo intentar comunicarte con tu audiencia con argumentos de venta, puedes entregarles, gracias a tu contenido de valor, información adicional útil sobre los productos o servicios que ofreces. Tus potenciales clientes saben y valoran esto.  Piensa en tu propia experiencia como consumidor: es muy distinto contactar a un vendedor que sólo trate de venderte algo a contactar a alguien que esté realmente dispuesto a ayudarte.

En las redes y cualquier canal de comunicación que uses, asegúrate de contestar todas sus preguntas e inquietudes, todos sus comentarios de manera oportuna. Haz todo lo posible para evacuar cualquier preocupación que tus potenciales clientes tengan. De este modo generas un sentimiento de confianza hacia ti y tu negocio (fidelización).

Y cuando cierras una venta no tienes por qué detener ahí la relación comercial. Las estrategias Inbound contemplan, entre otras herramientas, el blogging: una oportunidad única para situarte en un lugar de referente de tu área o líder de tu sector.

***

No puedo creer lo largo que me ha salido este artículo. Si lo subo todo ¡no terminarás de leer más! Así es que vamos a dejar una segunda parte para la próxima semana y ahí te cuento más razones por las cuales el Inbound Marketing funciona, ¿te parece?

Continuará…

Inbound Marketing para hacer crecer tu negocio: El Regreso

Luego de un par de días de descanso, hemos regresado para continuar con nuestra “saga” sobre Inbound Marketing. Para refrescar tu memoria, habíamos quedado en que el Inbound Marketing se basaba principalmente en Atraer, Interactuar y Deleitar (hay otros autores que apuntan a más pasos, pero estos son los puntos fundacionales).

Teníamos entonces que “Atraer” tenía como objetivo principal justamente atraer futuros clientes a nuestra web, blog, perfil de Instagram, o donde sea que tengamos nuestra base de operaciones digital.

“Interactuar” se refería a convertir a aquellos prospectos, que no nos conocen ni conocen nuestros servicios o productos, en clientes.

Y finalmente “Deleitar”, referido a proporcionar contenido de valor para fidelizar a nuestros clientes.

Todo enfocado en los clientes. Las estrategias de Inbound SIEMPRE deben estar centradas en los clientes, y por supuesto que para eso debemos conocerlos muy bien. Esto es básico, pero a pesar de que en términos generales se entiende bastante bien la idea, no siempre se aplican los conceptos correctos. Me explico: ¿Cuántas veces has leído “buyer persona”, “cliente ideal” o incluso “público objetivo” en la misma oración, interactuando como si fueran sinónimos? Lo sé, muchas. Pero lo cierto es que, si bien son conceptos parecidos, poseen algunos tecnicismos que los diferencian. Vamos a revisarlos:

Primero: Público Objetivo

Acá nos referimos a nuestro público desde una óptica muy general, con poca información en comparación con las otras categorías. Por ejemplo, si tienes un negocio de zapatos y tu público objetivo son los jóvenes, estás definiendo esta audiencia solamente por su edad. Para pasar a otra clasificación, necesitas más datos: nivel socioeconómico, saber si estamos hablando de estudiantes o de trabajadores jóvenes, etc. Como puedes notar, el término es muy amplio, pero es sumamente necesario para empezar a definir a ese cliente exacto al que quieras llegar.

Segundo: Cliente Ideal

Tal como su nombre lo sugiere, es el cliente de tus sueños, aquella persona a la que le tenderías una alfombra roja para recibirla en tu negocio. Adora tu producto o servicio y lo recomienda como si fuera un embajador de tu marca. Conocer el perfil correcto de este cliente es clave para tu estrategia de marketing y de contenidos inbound; ahorrarás tiempo y dinero mientras más información de tu cliente ideal manejes.

Tercero: el Buyer Persona

Acá es donde ya terminas hilando muy fino a tu cliente ideal. Este concepto se basa en el cliente ideal, pero se diferencia de este último en que tu buyer persona deja de ser un “perfil” y pasa a ser una “entidad viva». A tu buyer persona es a quien le pones nombre, edad, actividades y te figuras su vida en base a toda la investigación que has hecho respecto a sus hábitos e intereses. El buyer persona es a quien diriges de lleno toda la estrategia de Inbound Marketing de tu producto o servicio, escribiendo y orientando toda la publicidad hacia él o ella.

“Inboundizando” tu emprendimiento o negocio

¿Qué vendría a ser “inboundizar” un negocio? Bueno, me imagino que a alguien más se le debe haber ocurrido este término antes. Si no es así, lo reclamo como propio (©) porque es la manera más directa que se me vino a la cabeza para explicar, en simple y obvio, cómo aplicar los Principios Inbound a tu emprendimiento.

Imagina a estos principios como si fueran preceptos; no reglas estrictas, sino sugerencias que ayudarán a llevar a un máximo nivel todas las interacciones entre tu negocio y tus prospectos o clientes. Y ojo que aquí no hablamos de un pergamino de “mandamientos”; se trata de cosas muy simples y que sin duda ya tendrás implementada más de una.

A) Estandarizar

Haz que tu negocio gane consistencia. Es muy desagradable para un cliente hacer una pregunta en mensaje privado de Instagram, por ejemplo, y recibir una respuesta completamente diferente a la que le habías dado hace dos días por Whatsapp. Todos hemos pasado por esto alguna vez, reclamamos diciendo que “nos están paseando” por los distintos departamentos de una empresa y en todos lados dicen cosas distintas. Evita a toda costa este problema; si un cliente hace una misma pregunta a tres personas diferentes dentro de tu negocio, asegúrate que siempre reciba la misma respuesta.


B) Personalizar

Genera un gran impacto positivo. Si quieres que tus clientes estén encantados con la atención que reciben de tu parte, y más aún, si gracias a esta atención es que prefieren pagar un poco más por tus servicios o productos en lugar de ir con la competencia, personaliza todas las conversaciones e interacciones que tengas con tus prospectos o clientes. Utiliza la información que tienes en tu base de datos de contactos, y en lugar de mandar contenido y respuestas tipo “Querido cliente 504, usted es muy importante para nosotros”, contextualiza tus mensajes en base a conversaciones previas. Es la mejor forma para que los clientes se sientan valorados y puedan confiar en ti.

C) Optimiza tu estrategia

Debes estar pendiente de todas y cada una de tus estrategias de marketing y de todos tus canales de comunicación. Es la única manera en que lograrás descubrir fortalezas y por supuesto, debilidades y todo aquello que debe ser modificado en el acto. Determina cuáles son las mejores interacciones de marketing, ventas, servicio al cliente, etc., y a través de qué canales funcionan mejor. No es lo mismo entregar servicio al cliente, por ejemplo, a través de un formulario web que mediante Whatsapp.

D) Empatiza con tu cliente

La base de la metodología Inbound es tener la capacidad de ponerse en los zapatos de tu cliente. Nunca olvides que los términos “prospecto y cliente” se utilizan para determinar en qué estado está la relación comercial con una PERSONA, y como tal, todas sus emociones y sentimientos cuentan, son importantes. Ten clarísimo este punto al dirigirte a ellos. Ofréceles orientación e información sincera y clara (no humo), siempre teniendo en cuenta su punto de vista.

Aplica estos preceptos y notarás de inmediato una transformación en la forma en que eres percibido por tus clientes.

Descubre el Inbound Marketing para hacer crecer tu negocio

Inbound, pero sin saberlo

Hace varios meses adoptaste a un adorable cachorrito que te conquistó por su ternura y tranquilidad. Esa paz duró poco, porque desde que llegó a tu casa no para de morderlo todo y de ensañarse con los sillones, pantuflas e incluso su propia cama. Y ahí está su lugar de descanso: todo mordido y con pedazos menos. Necesita nueva cama, pero ya que está creciendo, aprovecharás de comprarle una más grande.

Te sientas frente a tu computador, abres tu buscador favorito y comienzas a buscar camitas para perros. Realizas tu propia investigación, que te llevará a innumerables petshops online, a emprendimientos más pequeños que suelen encontrarse en Instagram, y luego, comparando precios, beneficios y por supuesto calidad, tomarás tu decisión y te contactarás con quienes hayas elegido para adquirir la nueva cama de tu peludín.

Quizá no te enteraste, pero todo lo que estuviste haciendo mientras averiguabas opiniones y comparabas precios, tamaños y materiales es parte de la cadena del Inbound Marketing. ¿Cómo es eso? Quédate leyendo que te explico un poco más de esta increíble forma de hacer negocios en internet.

Marketing más amigable

Si nos ponemos a hurgar en la historia, descubriremos que las más conocidas estrategias de ventas, las convencionales, tienen más de 100 años de antigüedad. Se perfeccionaba, se reorientaba, pero no sufría mayores cambios. Antes de la aparición de Internet y de nuestra actual hiperconectividad, todo dependía del vendedor; él era quien dominaba toda la información que los clientes requerían y se lanzaba en su búsqueda. El vendedor manejaba toda la información de los productos o servicios que los clientes querían adquirir, y éstos debían confiar ciegamente en sus palabras y afirmaciones, porque no había otra forma de hacer las cosas. Era “el experto”.

Ahora te pregunto, ¿cuándo fue la última vez que llamaste a un representante de ventas para que te orientara sobre un producto que deseabas comprar? ¿Te guiaste por lo que viste en televisión o escuchaste en la radio? ¿O realizaste tu propia investigación sentándote frente a tu ordenador y comenzando a googlear características, beneficios, opiniones de otros clientes, etc.? Me imagino que ya vas notando desde hace cuánto tiempo vienes utilizando el Inbound Marketing como consumidor.

El sistema de ventas tradicional utiliza clásicos métodos publicitarios. Los vendedores salen a buscar clientes “en frío”, ya sea visitándolos en sus oficinas, casas, o por teléfono (esas odiosas llamadas de teléfono…)  Este es el modo en que generan sus bases de datos de contactos, o la llamada “cartera de clientes”.

Como consumidor, ¿te parecen agradables estas técnicas? ¿Te gusta que te visiten en tu lugar de trabajo a cualquier hora o que te llamen sin decirte jamás de dónde sacaron tu número, para venderte una máquina de sacar nieve? No, ciertamente no. A nadie le gusta que lo interrumpan ni que traten de convencerlo de necesitar algo que claramente no necesita.  Interrumpir a los consumidores cuando no desean tu producto es un retroceso salvaje a los días del vendedor ambulante. Este contacto en frío es una forma complicada y bastante cara de crear clientes potenciales. Hay muchas empresas, algunas bastante grandes, que siguen haciendo marketing de esta misma manera; no se han empapado del entorno digital que mueve a nuestro mundo y no se arriesgan a tomar nuevas formas de comunicación. Al final del día, siguen sin realmente entender cómo piensa y siente el consumidor del siglo XXI.

¿METODOLOGÍA O FILOSOFÍA?

Vamos al origen del concepto, porque semejante revolución lo merece y sus autores mucho más. Esta cita de la Wikipedia explica el punto de partida del Inbound Marketing.

“El término en inglés Inbound Marketing -que se traduce como ‘marketing de atracción– fue concebido por Brian Halligan, presidente de la empresa norteamericana  Hubspot, en el año 2005. Él mismo publicó un libro sobre el tema junto con Dharmesh Shah en el año 2009, y lanzó la Inbound Marketing University, que ofrece un certificado online en ‘Inbound Marketing’ o ‘Marketing de Atracción’.”

¿Te das cuenta la tremenda visión de Halligan y Shah respecto a cómo se estaba moviendo el mundo? Crearon algo más que una metodología donde hay que ir marcando cada punto. El Inbound Marketing es una filosofía, una forma diferente de entender cómo hacer negocios. En la filosofía Inbound, nadie debe perseguir a nadie, no hay vendedores acosándote 24/7 para tratar de venderte algo que no necesitas. La filosofía Inbound sustenta la Metodología Inbound, donde en lugar de ser tú quien lo salgas a buscar, es el cliente el que llega a ti.

Bueno, pero ¿qué es finalmente el Inbound Marketing?

El Inbound Marketing, o “Marketing de Atracción”, es un método que nos permite captar clientes a través de técnicas de marketing no intrusivas, gracias a la combinación de varias herramientas de marketing digital que aportan valor al consumidor, quien se siente atraído hacia nuestros productos o servicios; es él quien llega a nuestro negocio y establece el contacto. El consumidor llega por decisión propia, así como lo hizo al principio de este artículo la persona que buscaba una camita para su perro y se contactó con el proveedor que más le interesó.

Las empresas que basan sus estrategias en el Inbound Marketing siempre van a utilizar técnicas no invasivas. Se invita al cliente a llegar a nuestro negocio, nosotros no andamos tras él interrumpiendo sus actividades ni tapizándolo de publicidad intrusiva.

Las estrategias Inbound

Las estrategias Inbound no tienen una fórmula exclusiva. A medida que los tiempos cambian o que los mercados se van diversificando, se van adaptando de forma dinámica. Algunos hablan de cinco pasos, otros de siete.

Sus creadores plantearon desde el principio que el Inbound Marketing se sostenía en un ciclo de tres etapas bien definidas: Atraer, Interactuar, Deleitar. 

Atraer

En esta fase, el objetivo es atraer clientes a tu web, blog o medio en el que hayas decidido instalar tu negocio online. La estrategia es generar contenido de valor que llame la atención de tus prospectos y que les resuelva dudas. Este contenido debe ser atractivo para el cliente y estar en sintonía con sus requerimientos. Por esto mismo, debes conocer muy bien sus intereses, inquietudes y resolver gran parte de sus dudas antes que ellos las planteen. De este modo, descubren tu marca y se contactan contigo para obtener más información.

“Brinda respuestas a sus preguntas, soluciones a sus problemas”.

Interactuar

Supongamos que decides entregar tu contenido a través de un sitio web. Cuando estos clientes, que no te conocen, llegan a tu web, deben encontrar suficientes llamadas a la acción, formularios y otras herramientas que recopilen información sobre ellos. Una estrategia que sin duda has visto más de una vez, consiste en un regalo, un infoproducto a cambio de tus datos, que en general no deberían ir más allá de tu nombre y tu e-mail. Así el prospecto obtendrá gratuitamente un ebook, por ejemplo, con contenido de valor que le aporte respuestas a sus inquietudes, y tú obtienes contactos para tu base de datos.

Cuando los clientes estén preparados y con el fin de que los ayudes, te proporcionarán más información de sus requerimientos antes de realizar una compra. Entrégale todas las respuestas con la mayor transparencia posible para ayudarles a tomar una decisión.

“La mejor manera de promocionar tu marca es ofreciendo soluciones, no un discurso de ventas”.

Deleitar

Esta última etapa debe proporcionar a los clientes contenidos de valor, útiles y personalizados, que le brindarán una experiencia encantadora al interactuar contigo o con cualquier persona de tu empresa. Esta interacción puede llegar a convertir a tus clientes en los mejores embajadores de tu marca.

“Nunca olvides que las estrategias Inbound deben girar en torno a tu cliente”.

Te invito a no perderte el próximo artículo referente al Inbound Marketing, donde profundizaremos en los fundamentos de la mentalidad Inbound.

¡Hasta pronto!

Anímate a crear tu Estrategia de Marketing Digital

¿Qué es el Marketing Digital?

Hoy todo el mundo habla del marketing digital. Abres cualquier red social y aparecen publicidades por todos lados relacionadas al marketing digital: cursos, talleres, charlas, webinars… En todas partes ves cosas referentes al marketing digital, como si el universo conspirara obsesivamente. De pronto te encuentras usando estas palabras de forma cotidiana, con mucha comodidad y holgura. Pero ¿conoces realmente lo que es el marketing digital y todo lo que implica?

Definiciones hay muchas, unas más completas que otras; confusión aún más, debido a que se le llama marketing digital a muchas cosas que son parte de éste, instrumentos de los que se vale para ser aplicado, pero que por sí solas no califican para llevarse “el título defintivo”.  Pero entonces ¿qué es el marketing digital? Vamos a lo duro y concreto. La entrada de la Wikipedia a este respecto dice: “La mercadotecnia digital —en español— o marketing digital (también llamado marketing 2.0, mercadotecnia en internet, cybermarketing o cibermercadotecnia), está caracterizada por la combinación y utilización de estrategias de comercialización en medios digitales”.  Bastante buena, aunque tremendamente genérica. Resulta confusa y mareadora. Por ejemplo, si tuvieras que explicarle a un amigo que encuentras en un café y que de manera informal te pregunta de qué se trata, ¿qué le dirías? ¿Le darías una definición así de ostentosa? No, seguramente intentarías explicarle con tus propias palabras, para lo cual debes estar familiarizado con la disciplina. En lo personal, no te recomiendo las definiciones  de diccionarios. Son aburridas y las cosas de memoria nunca funcionan bien.

Qué dice esta otra explicación, obtenida de un webinar donde se trataba este tema: “es una forma de conectar con los potenciales clientes e influir en ellos”. Bueno sí, es uno de los objetivos del marketing digital, pero no explica nada. Me deja con más preguntas que respuestas. ¿Conectar con los clientes potenciales? Bien, pero cómo, con qué, dónde…

Acá dejo otra definición que saqué de unos apuntes que tomé en un taller al que asistí: “Básicamente, el marketing digital se refiere a cualquier esfuerzo activo de marketing por internet”. Me imagino que ya notaste las deficiencias en este punto.

Pero bueno, dejémonos de dar vueltas y vamos al grano. Nuevamente, ¿cómo definimos el marketing digital? ¿Cómo podemos internalizar este concepto? Te cuento cómo fue que a mí me funcionó: entendiéndolo como una estrategia que agrupa a muchas herramientas y acciones que ayudan a una empresa/negocio/emprendimiento a conseguir sus objetivos, ya sean incrementar las ventas, mejorar la percepción de la marca, etc., a través de internet. Si te gusta esta definición, puedes tomarla. A mi me funcionó de maravillas para comprender este inmenso y tremendamente efectivo universo. Existen varias estrategias de marketing digital. Seguramente ya conoces algunas, te manejas con otras o has escuchado hablar de ellas. Las más conocidas o masivas, por nombrar las que más se repiten, son el SEO, el marketing de contenidos, la publicidad PPC, el marketing en redes sociales, el famoso e-mail marketing, el video marketing y el marketing de afiliados. El centro de una estrategia de marketing es el sitio web (si quieres conocer más sobre este tema, te invito a leer el artículo anterior desde este link).

¿Cómo funciona el marketing digital?

El marketing digital trabaja de una manera muy simple: a través de la planificación de una estrategia, un plan detallado sobre cómo utilizar los diferentes canales de marketing que tienes a tu alcance para lograr los resultados que esperas.

En primer lugar, debes especificar cuáles son los objetivos que quieres lograr, como por ejemplo dar a conocer tu marca, vender más o hacer crecer tu comunidad.

Prácticamente al mismo tiempo, debes definir tu cliente ideal, cuál será tu audiencia, a quién irá dirigida tu estrategia. No te sirve de nada invertir grandes cantidades de dinero si te estás dirigiendo a un target “en general”; debes ser ridículamente específico respecto a quién le estás hablando. De este modo, podrás saber dónde se mueve tu cliente ideal, qué lugares de internet visita, dónde interactúa, en qué sitios participa, qué redes utiliza mayormente, etc. Un error muy frecuente que se comete en redes sociales, por ejemplo, es intentar abarcarlas todas. Antes de lanzarte al abismo de Twitter o a las plácidas aguas de Instagram, debes determinar dónde está efectivamente tu audiencia, cuáles son sus hábitos y, con esta información en la mano, planificar tu estrategia.

Ligado a lo anterior, o mejor dicho debido a lo anterior, debes decidir qué canales te ayudarán a alcanzar tus metas. Por ejemplo, si lo que deseas es vender más, lanzar campañas pagadas de avisos en Google Ads o Facebook es un muy buen lugar para empezar. Todo va a depender, de nuevo, de tu cliente ideal. Puedes apoyarte en métricas y otras herramientas muy útiles para conocer los hábitos de tus clientes y determinar cómo puedes comunicarte con ellos de manera óptima. Definir este punto te evitará perder tiempo y dinero en canales que no son adecuados para tu negocio.

En términos muy generales, de eso se trata una campaña de marketing.  Si en este momento te resulta demasiado amplio o confuso, no te preocupes que vamos a ir revisando en futuros artículos las estrategias más utilizadas y efectivas actualmente.

El marketing digital está en constante evolución, siempre incorporando nuevos instrumentos (¡hace dos años nadie sabía lo que era el Tik-Tok Marketing!) Debemos permanentemente estar adaptando nuestro plan de marketing a la realidad que nos rodea. Revisa constantemente qué estrategias están produciendo resultados y cuáles no están funcionando como se esperaba, para así cambiar, reacomodar o replantear tu plan de marketing, ajustándolo para canalizarlo debidamente.

No todos los sistemas funcionan para todos los negocios, por eso es importante que tu estrategia de marketing sea planificada minuciosamente, considerando en primer lugar tus objetivos y a quién te diriges. Si sabes qué es lo que quiere tu audiencia, no hay barreras para lograr las metas que desees alcanzar.

El marketing digital es el sistema que se perfila hoy como una gran alternativa para todos los negocios, y no parece tener la menor intención de ceder su lugar a otro método. En la era de la hiperconectividad en la que vivimos, definitivamente llegó para quedarse.

Ventajas de la educación online que no puedes dejar pasar

Comenzando el día

Suena el despertador: 8:50

Te levantas, tomas un vaso de agua y, con tu ropa más cómoda o quizás incluso en pijamas, te diriges a tu espacio de estudio o trabajo en casa. Enciendes tu notebook, abres la página que buscas, ingresas con tu usuario y a las 9 en punto, comienzas una nueva clase en la academia de e-learning en la que te matriculaste. Estás estudiando online.

¿Estudiar online?

La verdad, nadie quiere hablar más de la Pandemia, lo sé; estamos todos hartos del tema y no vemos la hora de que esto termine. Pero no podemos negar ni dejar de lado la importancia que ha tenido en nuestra vida diaria. Ha sido para todos un cambio importante de paradigma y el sector educativo ha sido particularmente sacudido. Como decía en el post anterior, son millones los estudiantes de todo el mundo, de todas las edades, que han debido enfrentarse de golpe a este nuevo desafío, y los espacios de instrucción han debido estar a la altura de la inmensa demanda que les llegó de un momento a otro. Pero ¿nos gusta la educación en línea? ¿Nos gusta esto de estudiar online?

La respuesta viene en dos letras, una es con tilde: Sí.

Son tantos los beneficios de este sistema educativo que en poco tiempo se ha elevado al podio de los triunfadores donde hoy se encuentra. Y no sólo hablamos de lo que sucede en un contexto de emergencia sanitaria como el que vivimos actualmente; este fenómeno se viene dando desde hace bastante tiempo, y en nuestro lado del mundo desde hace un par de décadas.

Podemos rastrear los primeros esbozos de lo que hoy conocemos como educación en línea bastante más atrás en el tiempo de lo que podríamos imaginarnos. Ya en los años 60, algunas universidades en Estados Unidos integraron un sistema de educación online que funcionaba gracias una red de computadoras interconectadas. No era un curso propiamente dicho, pero se dictaban algunas cátedras y eso le permite calificar para este punto.

Pasaron varios años más hasta que en 1984, la Universidad de Toronto, Canadá, ofreció oficialmente el primer curso en línea.  Pocos años después, la Universidad de Phoenix en Estados Unidos, se convirtió en la primera institución educativa del mundo íntegramente en línea. Ofrecía cursos de Pregrado y Maestrías.  Competía a la par con la educación por correspondencia. Nadie imaginó en aquellos tiempos el potencial que tenían frente a sus ojos; estaba naciendo un nuevo paradigma educativo, una nueva forma de comprender el aprendizaje y un cambio radical en la manera en la que entendemos la pedagogía.

Hoy en día, la Universidad Nacional Abierta Indira Gandhi en la India, es la universidad más grande del mundo, con alrededor de 4 millones de estudiantes matriculados y activos, la mayoría de los cuales recibe hoy educación a través de métodos online.  ¿Imaginas lo que deber haber sido el 2020 en esa universidad? Alrededor de 4 millones de estudiantes recibiendo clases en línea ¡y lo lograron!

Lo bueno, lo malo… y lo mejor

La masificación de internet le dio un empujón sin precedentes al sistema educativo online. De pronto, todo el conocimiento del mundo estaba a un click de distancia y, con el correr de los años, en nuestras propias manos. Los beneficios por sobre los sistemas tradicionales son ridículamente sólidos. No quiero entrar en la disyuntiva sobre qué método es mejor; después de todo ejercí muchos años como docente presencial de educación superior y las experiencias vividas las atesoro con mucho afecto, así es que mejor hablemos de las ventajas de la educación online.

La gran flexibilidad que ofrece.

La agenda la armas tú, el horario lo regulas tú, el tiempo diario que le dedicas lo organizas tú, porque en la mayoría de los casos no estás atado a un horario fijo. Y aun así, en los casos donde el curso se imparte en un horario determinado por algún sistema de video llamada, los alumnos que no alcanzan a asistir a esas horas pueden disfrutar de las lecciones en formato envasado, ya que por regla general éstas quedan grabadas. Prácticamente puedes revisarlas en cualquier momento las veces que necesites, tomar apuntes, transcribirlas… Todo esto en cualquier instante del día, cualquier día de la semana. No es necesario desajustar todo para adaptarlo a los horarios de las clases: las clases se adaptan a tu horario.

Una importante reducción de costos.

No necesitas gastar en locomoción ni pasar horas en el transporte público. Todos esos costos e incomodidades desaparecen con un simple “Enter”. Los materiales requeridos son básicamente cualquier ordenador que tengas y una conexión a internet (algo que ibas a tener de todos modos ¿no?). Los textos de estudio son un link de descarga que ya viene incluido en el valor del curso, y en caso de necesitar adquirir alguno como complemento, puedes hacerlo en formato eBook, que cuesta incluso menos de la mitad que un libro físico. El ser menos costoso que los métodos de enseñanza tradicionales y el necesitar de menor infraestructura física, hace que la educación online sea mucho más amplia y económica.

La enorme variedad de cursos disponibles.

Hoy en día, prácticamente no hay nada que no puedas aprender online. Desde artesanías a finanzas; desde filosofía a comercio; desde programación a teología. Incluso canto y yoga. No existe prácticamente área alguna que no haya sido tocada por el e-learning.  Entra a Google y busca, por poner un ejemplo loco, “curso de crianza de medusas”. Seguro que hay alguno por ahí 😉

Experiencia multicultural.

La educación en línea permite establecer contactos y generar redes de colaboración con otros estudiantes de ideas afines en todo el mundo, compartiendo puntos de vista y favoreciendo la ejecución de los proyectos académicos en conjunto. Desde una óptica más humanista, la experiencia con personas de otras naciones e incluso de otros continentes, permite una importante apertura cultural y fomenta la adaptación a entornos diferentes

Tiempo en cantidad y calidad.

Más allá del tiempo ganado en movilización y organización de una clase, la educación online permite que los alumnos tengan una comunicación más fluida con el docente, aun cuando en su mismo grupo de estudios haya una gran cantidad de alumnos. El formato de enseñanza tradicional, en este sentido, se podría decir que es menos práctico en términos de orientación personalizada. Los estudiantes no siempre pueden recibir una atención exclusiva para aclarar conceptos, ya sea por tiempo, espacios, etc.  El e-learning no presenta este problema debido a que, a pesar de no estar físicamente presentes, la conexión con el profesor es mucho más rápida y cómoda. Además, los debates en línea sobre distintas temáticas y el tiempo que instructores puedan dedicar a aclarar una por una las dudas que puedan surgir en el evento, es mucho mayor y menos extenuante para todos. El rendimiento académico de los estudiantes mejora y también mejoran sus habilidades de resolución de problemas y comunicación.

Y voló…

El e-learning ha evolucionado mucho más allá de lo que jamás se pudo pensar en sus orígenes. Ya no consiste solamente en un monólogo de un profesor hablando a una audiencia silente; el papel del estudiante ha pasado de ser pasivo a activo; de ser un oidor pasó a ser un elemento resolutivo en su propio proceso de aprendizaje y, gracias a esta dinámica, la eficacia de la educación online puede equipararse sin ninguna objeción al aprendizaje en el aula. Además de contar actualmente con una amplia aceptación, la educación online abre la ventana del conocimiento hacia límites que hoy en día son difíciles de establecer. El futuro del e-learning es más que prometedor y tú también puedes ser parte de esta revolución de la enseñanza, pero sobre este tema te contaré en un próximo artículo.

Keep Healthy!!!