10 consejos imprescindibles para crear tu curso online

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¿Quieres demostrarle a tus clientes y prospectos que eres muy bueno en tu área, qué sabes de lo que hablas y que puedes llegar a ser toda una autoridad en tu campo?

Pues entonces toma acción y anímate a crear tu primer curso online. Sí, leíste bien. Es hora de abrir esa caja de conocimientos que tienes almacenados por ahí, tomar toda tu experiencia y comenzar a compartirla con el mundo. No existe mejor forma de mostrar autoridad, sin la necesidad de halagarse a sí mismo, que desarrollar e impartir un curso.

¿Te parece una idea alocada, difícil, no sabes por dónde empezar? No te preocupes, es completamente comprensible sentirte un poco perdido o perdida al principio. Se vienen demasiadas preguntas, todas al mismo tiempo y te mareas un poco.  Por eso, acá te dejo una pequeña lista de ideas que puedes utilizar para comenzar a organizarte en la creación de un curso online exitoso porque créeme, una vez que comiences, no vas a querer parar.

1.  Escoge el tema de tu curso

Antes de nada, el tema de tu curso debe encantarte, fascinarte. No basta que te guste, debes apasionarte por él. Ese mismo sentimiento hará que tu curso tenga ese “algo” especial, que muchos otros no tendrán.

Siempre enfócate en tus propias habilidades, experiencias, talentos o lo que te gusta hacer, ya sea profesionalmente o como hobbie. No necesitas dar una cátedra universitaria sobre física cuántica, tiene que ser un tema que domines, que esté en tu área de expertise.

2.  Averigua si tu curso, tu idea, tiene demanda en el mercado.

Acá te va a tocar investigar el mercado. Hay un error muy, pero muy frecuente que se comete en esta fase, y es pensar que si existe mucha competencia en tal o cual tema, tu curso no tiene posibilidades. Es común ponerse a pensar  “esta gente lleva años enseñando, yo recién comienzo, me van a pasar por encima”. ERROR.  Si hay muchos cursos dictándose en el área que has escogido, es porque la demanda es alta. Piensa en esos mismos creadores que te han desanimado minutos atrás por su experiencia y trayectoria. ¿Crees que se han pasado horas creando un curso online para que nadie lo compre? ¡Por supuesto que no!  Ellos saben que si la demanda es alta es porque hay interés en el tema. No se te vaya a ocurrir pensar que “no vas a tener alumnos” sólo porque hay mucha gente enseñando lo mismo. La única forma en la que no tengas alumnos en un curso de alta demanda, es que lo hagas y lo mantengas en secreto, sin decírselo a nadie… Investiga más a fondo sobre el área que quieres trabajar y no te quedes con un par de “googleadas”.

3. ¿Cómo saber si mi curso tiene posibilidades?

Esto va ligado a lo que te comentaba en el punto anterior. Si te sientes algo inseguro o insegura sobre cómo debes comenzar a investigar si tu curso tiene chances de tener éxito, puedes empezar por verificar estos puntos:

  • ¿Hay gente hablando del tema?
  • ¿Hay gente buscando información o preguntando sobre el tema?
  • En los cursos de la competencia, ¿hay un vacío en los contenidos? ¿Algo que deberían contemplar pero que están dejando pasar, o están hablando de ello muy superficialmente?

Si respondiste “sí” a al menos dos de estas preguntas, y tu idea tiene un matiz de originalidad, un valor agregado que otros no tienen, ten por seguro que tu curso tiene muchas posibilidades de venderse muy bien.

4.  ¿Dominio web y Landing?

Tienes que tener claro si el curso que quieres ofrecer estará dentro de tu actual web, siendo una extensión de tu mismo negocio, si quieres que el o los cursos estén aparte pero mantengan tu marca, o si definitivamente prefieres que todo esté por separado.

En cualquiera de estos casos, vas a tener que crear ya sea una página nueva, un subdominio, o comprar un dominio aparte y montar tus cursos ahí, y para esto necesitas una Landing Page: una web donde tus potenciales alumnos lleguen y sean guiados de manera simple hacia la acción que requieras, por ejemplo suscribirse para recibir novedades en un boletín de noticias respecto a cursos o inscribirse.

Si optas por un dominio aparte para esta área, te recomiendo que mantengas la identidad de tu negocio. Ya sea el logotipo, algo así como “creado por”, los colores de tu marca, la tipografía, etc. Aunque sea un proyecto aparte, no dejes de marcar presencia.

5. Desarrollo del curso en línea

Con todas las decisiones anteriores tomadas, planificadas y en espera de concretarse, es momento de organizar el contenido de tu curso.

Lo primero que debes establecer es el objetivo de aprendizaje de tu curso, cuáles serán las nuevas habilidades que tus alumnos adquirirán y de qué les servirán en su vida profesional o en su cotidianeidad.

Elabora un esquema de contenidos. Esto lo puedes hacer dividiendo el programa del curso en temas principales y sub-temas. Parte siempre de menos a más, desde lo más simple a lo complejo, desde las bases hasta una mayor dificultad.

Este esquema lo debes tener muy claro antes de ir al paso siguiente.

6. Reúne la información y contenido de tu curso

Cuando comiences a volcar los contenidos que has decidido incluir en tu curso, el proceso de recolección de la información que saldrá de tu cabeza, de libros, de archivos y de todo aquello que formará parte de tu proyecto académico, puede llegar a ser MUY abrumador. No porque sea particularmente complejo, sino por la cantidad de material con la que debes trabajar. Debes tener todo más o menos estructurado (punto anterior) para determinar qué debes incluir y qué debes dejar fuera de tu curso.

Para surfear esta situación aparentemente estresante debes haber establecido el objetivo que quieras lograr con los alumnos tras tomar tu curso (ver punto 5).  Tener este propósito muy claro, te permitirá desechar todo lo que no está alineado con los resultados que esperas obtener tras el proceso de aprendizaje de tus alumnos.

7. Módulos, temario y plan del curso

Llegó el momento de darle forma a todo. Ya seleccionaste el material que utilizarás, habrás establecido los objetivos del curso y sabes qué información incluirás y qué información desecharás.

Puedes confeccionar el temario primero, de acuerdo al proceso de aprendizaje que consideres lógico (recuerda, de menos a más). Es momento de crear los módulos, las unidades, lecciones, etc., de un modo lógico, progresivo, de manera que construyan una secuencia fluida de estudio.

8. El “Cómo”

Es el momento de establecer la mejor manera de entregar cada lección del curso, y acá el abanico de opciones es muy amplio. Lo más usual es que los cursos se compongan de videos y textos, a lo que se le agrega contenidos de lectura recomendada, pero no es la única forma. Acá te dejo algunas alternativas a los videos y los pdf:

  • Considera seriamente los podcasts, que últimamente han levantado un vuelo que años atrás era inimaginable.
  • Desarrolla contenidos visuales sean lo suficientemente completos, pero no saturados, con el fin de entregar mucha información en un formato muy amigable.
  • Elabora actividades relacionadas con las lecciones y su dificultad.
  • Crea dinámicas pensando, preferentemente, en que éstas sean realizadas de forma individual. En los cursos online no es aconsejable armar “grupos de trabajo”, ya que por lo general, la gente prefiere manejar sus tiempos a su gusto.

Crea todo tu curso asegurándote que sus contenidos estén entregados de la forma más atractiva posible, manteniendo un buen equilibrio entre las herramientas visuales, audios, textos y por supuesto las prácticas, para garantizarles a tus alumnos una gran experiencia de aprendizaje.

9. ¡En marcha!

Bueno, todo creado, todo grabado, los pdf en su lugar, listos para comenzar. Tu curso ya está en condiciones de ser lanzado a tu público objetivo o cliente ideal. Pero si piensas que tu trabajo con tu curso ha terminado, te sugiero que le des una vuelta más a esta idea, porque ahora es cuando comienza la etapa que justifica toda la preparación que has estado haciendo durante estos días: es hora de vender tu curso.

Y para este fin, necesitas una estrategia de lanzamiento y de marketing para promoverlo.

Hay muchas cosas que debes evaluar:

¿Publicarás anuncios en Facebook o Instagram? ¿Google Ads, quizá? ¿LinkedIn? ¿Tienes una lista de e-mails, de suscriptores? ¿Tienes alguna estrategia de marketing de contenidos en mente, de redes sociales?

Lo sé, son muchas preguntas, y la lista puede ser perfectamente mucho más larga. Hay muchos matices en un lanzamiento y elementos a considerar dependiendo de la plataforma que escojas. Todo esto afectará directamente al precio de tu curso.

10. ¿Cuánto cobro por mi curso?

La pregunta del millón. Tienes un precio en mente, pero al comentarlo con colegas te dirán que estás regalando tu trabajo, mientras otros te preguntarán si se te soltó un tornillo. Lo cierto es que no existe un precio bueno o malo para un curso. Tampoco hay muchas “referencias” de mercado, ya que en una misma área puedes encontrar excelentes cursos en 297 dólares, y algunos desastres que bordean los dos mil dólares. En este punto, el precio lo tienes que poner tú: estudia y compara tu proyecto de curso con similares de tu competencia; interiorízate de cuál es el agregado de valor que los lleva a cobrar determinado precio por sus cursos, qué ofrecen, qué les falta, etc. Esto lo puedes realizar incluso a la par del proceso investigativo. Una vez que tengas esta información, ya estarás en condiciones de ponerle un precio a tu curso.

Un consejo: nunca pongas un precio muy bajo respecto a tu competencia, aunque sea tu primer lanzamiento. Esto puede generar la impresión de que tu curso es inferior en términos de calidad. Puedes hacer una oferta de 24 horas, pero preocúpate de respetar esta oferta, que realmente el descuento termine tras 24 horas. Sé coherente y camina paso a paso en esta materia, sobre todo si tienes considerado hacerlo por tu cuenta.

¡Buena suerte!

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